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Como criar a un niño respetado por Sandra Dodd

traducido por Laura Mascaró Avril 2008   (title tweaked May 2014)

Holly dice que el helado que tenemos en la nevera es demasiado dulce. Anoche tomó un batido de chocolate y dijo que había demasiado chocolate, así que lo dividió e hizo un batido para otra persona con la otra mitad. Normalmente prefiere simplemente leche.

La leche sola sabe MUCHÍSIMO mejor cuando es tu elección que cuando es sola porque otra persona no te deja ponerle chocolate.

Sin la libertad de elegir, ¿cómo puede alguien elegir lo que es simple y bueno?

El unschooling empieza con una elección entre ir a la escuela o no ir. ¿A cuántos millones de personas se les da esta opción?

La siguiente elección es entre hacer “tareas escolares” o no. A veces los nuevos padres unschoolers confían en que si esperan lo suficiente sus hijos terminarán por estudiar un currículum, como los monos matemático-alegóricos pueden teclear Hamlet.

En la fase en la que el éxito aún importa, los unschoolers dejan de buscar Hamlet o incluso historia de Inglaterra. Pero saber que Ian Holm, que interpreta a Bilbo, hace de Polonio con Glenn Close en una película de Mel Gibson hace que valga la pena mirarlo para mucha gente. Y también fue Fluellen en el Henry V de Kenneth Brannagh’s. Si ven Hamlet o Henry V gracias a El Señor de los Anillos, ¿es eso leche con chocolate o es leche sola? Si no ven Hamlet todavía, o nunca, eso también está bien.

Las familias unschoolers que tienen más paz han soltado las amarras que sujetan el aprendizaje al muelle. Han desarrollado la idea de que los humanos aprenden mejor en libertad.

Quizás es solo un bonito axioma sobre las familias unschoolers. Quizás es tan real como el granito. De todos modos, aquí hay otros ejemplos a considerar: Las familias unschoolers con niños pequeños suelen temer que los vecinos los “examinen” y los encuentren salvajes o “rezagados." Las familias unschoolers con niños algo mayores tratan de esconder educadamente su satisfacción al ver las reacciones positivas de la gente ante sus unschoolers mayores. ¿Cómo se produce este cambio?

Hay diálogos tradicionales que los adultos tienen con niños que no conocen. Les preguntan a qué escuela van. Les preguntan si les gusta su profesor y cuál es su asignatura favorita. Mis hijos nunca pasan de las dos primeras preguntas porque si con un “no voy a la escuela” no se quedan perplejos, generalmente sí se quedan con un “no tengo profesor”. Y, así, un adulto que consigue tener una conversación con un niño no escolarizado se encuentra hablando con una persona, no con un “estudiante” ni con un “niño”.

Para algunos, ésta es su primera conversación real con una persona que no ha llegado a la edad adulta. Mis hijos están acostumbrados a ser los primeros, en ese aspecto. Están acostumbrados a mirar a los ojos de la gente mientras se da cuenta de que ahí hay un niño que tiene algo de que hablar y que hablará con honestidad y confianza en si mismo.

¿De dónde sale esta confianza?

Realmente creo que el unschooling funciona mejor cuando los padres confían de verdad en la personalidad del niño, en su inteligencia, sus instintos, su potencial de ser maduro y sereno. Prescinde de cualquiera de éstos y el niño se hará más pequeño e incapaz en cierto grado.

Dales poder y respeto y se convertirán en respetados y capaces.

¿Es así de sencillo? ¿Que un padre puede dar poder y respeto a sus hijos? ¿Puede un padre dar libertad a sus hijos?

Con la libertad de elegir lo que comen, mis hijos han pasado de los dulces más veces de las que puedo contar y han comido cosas sanas, comida real. Vi que estas elecciones funcionaban antes de que tuvieran edad suficiente para ir o no ir a la escuela. Comían todo lo que querían.

Con la libertad de decidir si continuar levantados o ir a la cama, he visto niños que apenas caminaban decir que querían irse a la cama porque estaban cansados, y luego los he visto irse a dormir sonriendo y levantarse felices. Estaban despiertos o dormidos todo el tiempo que querían en vez de sentirse privados de cualquiera de las dos.

De mi infancia recuerdo lágrimas sobre los panqueques. CÓMETELOS AHORA. No los volví a comer en quince años, después de ese día de panqueque-forzoso. ¿Era aquello bueno para mi alimentación? ¿Disciplina? ¿Amor? ¿Respeto? No, era destructivo. Recuerdo haber sido obligada en la escuela y en casa a tomar leche. ¿Acaso un vaso era suficiente? Entonces ¿es medio vaso suficiente? ¿Va a beber un niño una sola gota más de la que TIENE que tomar? ¿Acaso es la leche mejor que la paz?

Para muchos niños, la información recibe el mismo tratamiento que los panqueques fríos. Las habilidades son forzadas, como la leche demasiado caliente.

¿Y si los panqueques calientes, servidos con una gran sonrisa, estuvieran realmente buenos con leche? ¿Qué magia ocurre cuando es plenamente aceptable para un niño decir “no, gracias” a los panqueques calientes?

El estar necesitado se expresa de formas distintas con niños distintos. La abundancia se expresa de manera similar en todos.

La necesidad crea varios problemas interpersonales, de salud, psicológicos, stress y pesar. La necesidad crónica se convierte en un vacío que no puede ser llenado.

La abundancia en una persona reporta beneficios a otras personas. Un niño con toda la confianza que necesita puede confiar en otros. Un niño con todo el tiempo que necesita puede compartir su tiempo con otros. Alguien que tenga libertad no envidiará la libertad de los demás.

Mucha gente nunca ha conocido a un niño que ha experimentado verdadera abundancia. Muchos nunca han conocido a un niño al que le han dado todo el respeto, de modo que el niño era (ya) respetado y lleno de respeto (respetuoso). Es fácil respetar a alguien que ya tiene el respeto, y que tiene tanto que lo puede ir repartiendo a los demás.

La abundancia de amor, de confianza, de identidad y de libertad creará un flujo de respeto desde y hacia una persona.

By Sandra Dodd. El original en inglés, aquí.


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